Un terrario es un ecosistema en miniatura dentro de un recipiente de cristal. Puede ser tan simple como un tarro de mermelada con un helecho o tan elaborado como un acuaterrario de 100 litros. Los jardines botella son uno de los proyectos DIY más satisfactorios para amantes de las plantas.
Terrario abierto vs. terrario cerrado
El terrario cerrado crea su propio ciclo de humedad: el agua se evapora, condensa en las paredes y vuelve al sustrato. Una vez establecido, puede necesitar riego solo una vez al mes. Ideal para helechos, musgos y plantas tropicales de alta humedad. El terrario abierto es para plantas que necesitan más ventilación: suculentas, cactus, plantas mediterráneas.
Capas de un terrario perfecto (de abajo a arriba)
- 1. Capa de grava o arcilla expandida (2-3 cm): drenaje.
- 2. Carbón vegetal activo (1 cm): evita la aparición de hongos y malos olores.
- 3. Musgo de espagno (1 cm): separa el drenaje del sustrato.
- 4. Sustrato específico para terrario o tierra de jardín (5-8 cm): nutrientes.
- 5. Decoración: piedras, madera, figuritas, arena de colores.
Plantas ideales para terrario cerrado
Fittonia (planta nerviosa): las más populares por sus colores. Helecho Maidenhair: delicado y espectacular. Pilea Cadierei: hojas plateadas únicas. Baby tears (Soleirolia): tapizante de color verde intenso. Musgos de todo tipo: crean una base preciosa.
El truco para que un terrario cerrado funcione: el nivel correcto de humedad. Observa las paredes del cristal: si están constantemente empañadas, abre la tapa unas horas. Si no hay nada de condensación, añade un poco de agua con jeringa.
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